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Sep 08th
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Boletín Empresas Multinacionales

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    El Observatorio de empresas transnacionales hace la presentación de su primer boletín informativo, que tiene como propósito monitorear las políticas de las multinacionales y sus impactos en las diferentes regiones del país. En esta ocasión exponemos algunas de las problemáticas ocurridas en 2009, muchas de las cuales estuvieron ligadas a la crisis económica que se vive globalmente, argumento perfecto para profundizar la explotación de nuestros recursos naturales, de los pueblos y trabajadores y para la ahondar la precarización de los obreros colombianos. Este es el resultado del trabajo desarrollado junto con algunas organizaciones sociales preocupadas por denunciar y combatir la arremetida que estas empresas vienen desatando en contra de sus intereses. Así pues esperamos contribuir en el análisis de de la cruda realidad que tiene que afrontar los trabajadores de las multinacionales en el país.

Contenido
•    Expansión, reestructuración, desempleo y tercerización en las EPM
•    Tercerización en Avianca
•    Despidos en la OXY y crisis en Arauca
•    Despidos y parálisis de la producción en Goodyear
•    Parálisis de la producción y tercerización en Michelin
•    Cierre de Sidelpa por el Grupo Gerdau
•    Transnacionalización, tercerización y despidos masivos en la Banca
•    Monopolio tabacalero y persecución sindical en Philip Morris

Expansión, reestructuración, desempleo y tercerización en las EPM
El Grupo EPM ha adquirido diversas empresas de servicios públicos. Con estas compras incrementó su número de empleos. Sin embargo, haciendo uso de las teorías de las duplicidades, es decir que las empresas adquiridas realizan actividades iguales a las de la nueva matriz, eliminan una serie de puestos de trabajo, con lo que el número de empleos disminuyó  sistemáticamente. Ocurre ello tanto en acueductos y alcantarillados como en energía y telecomunicaciones. En estos momentos, el conglomerado por cada 1.100 usuarios tiene un trabajador, promedio que es muy superior al que tienen otras empresas de servicios públicos. Hay una curva inversa, que se acentúa con el tiempo, formada por la relación entre un número creciente de usuarios y un número día a día más reducido de trabajadores.
Ahora bien, en el Grupo se están despidiendo trabajadores pagándoles  indemnización y por procesos disciplinarios. Otros se van jubilados aplicándoseles la ley 797, la cual dice que el que cumple los requisitos de pensión se le da por terminado el contrato de trabajo. Ningún trabajador es reemplazado, por tanto, son eliminados su puestos de trabajo. En consecuencia, la carga de trabajo y la responsabilidad es mayor para los que quedan laborando.
    La tercerización ha avanzado significativamente en los últimos años. Ya el 65% de los trabajadores no son trabajadores contratados directamente por el Grupo. De 20.000 empleados, sólo 7.000 están vinculados  directamente. La reducción salarial es evidente ya que el trabajador tercerizado gana mucho menos que el contratado directamente.
Alegando que están en crisis, los administradores del consorcio ordenaron un recorte en el gasto del 15%. La dotación y utensilios de trabajo se disminuyeron. Por ejemplo, si antes le entregaban un lápiz a trabajador para utilizarlo en corto tiempo, ahora  le tiene que durar dos meses. Han desarrollado un programa interno de “concientización” sobre la crisis a fin de que la paguemos los pobres y los obreros, empero el gasto de la alta administración no se reduce. La nomina de funcionarios de alto rango es extremadamente costosa. Por mencionar un solo caso, el presidente de EPM se gana 36 millones de pesos mensuales, 18.000 dólares, fuera de todos los gastos de representación.
La contracción en los gastos de la empresa, excepto los de la alta administración, la reducción salarial y la precarización de los trabajadores ha estado acompañada del alza de las tarifas de los servicios públicos. En 2009 estas aumentaron el IPC más 6%. Lo hicieron dosificadamente, cada mes, con el fin de que los usuarios no la sintieran. Ese incremento a 1.200.000 usuarios representa un capital inmenso. Las utilidades en 2008 fueron de 1,36 billones de pesos, lo que muestra que el Grupo EPM es una máquina de hacer plata. Hacia futuro su amenaza está en que el mercado de servicios públicos en Colombia se ha vuelto extremadamente rentable con lo que las poderosísimas multinacionales que actúan en este sector tarde o temprano vendrán por él. (Fuente: Sintraemsdes seccional Medellín).

Tercerización en Avianca
Avianca es una empresa del grupo Synergi, originario de Brasil. Fue adquirida en 2003, después de que las refinanciaciones otorgadas por el gobierno colombiano no fueran suficientes para reflotarla y de declararse en quiebra en los Estados Unidos. Para ese momento ya había eliminado su competencia en Colombia, que era Aces, la cual absorbió en la alianza Avianca. La política impuesta por German Efromovich, su principal accionista, es la de rebajar costos a toda costa. Hacia donde más ha apuntado es a la reducción salarial. Algunas de las medidas tomadas para imponerla ha sido la tercerización. Para implementarla han contratado personal por tres meses e introducido Cooperativas de Trabajo Asociado, a la que pertenecen la mayoría de los trabajadores. Más o menos 3.000 de ellos son contratados mediante esta modalidad. La inestabilidad laboral fue impuesta por los dueños anteriores, el Grupo Santodomingo, desde principios de los años 90, una vez empezó a regir la ley 50. Los trabajadores despedidos, los que son sacados mediando una indemnización, y los jubilados, o no son reemplazados o cuando se relevan ya no lo hacen con personal fijo sino vinculado a cooperativas.
Puesto que los Sindicatos, tanto el de base como el de industria, y la Convención Colectiva de Trabajo es un obstáculo para aplicar esa política, los administradores de la empresa han apuntado sus dardos contra la organización de los trabajadores a fin de destruirla. Así, pilotos, auxiliares de vuelo, mecánicos y otro tipo de trabajadores se quedarán sin derecho. Mientras cada día hay más explotación, mayores ritmos de trabajo y jornadas más largas, se reducen los salarios de tal manera que un piloto, con el nuevo sistema de contratación, trabaja prácticamente por la mitad del salario.
La característica de Synergi es que es un grupo especializado en  comprar empresas en quiebra para luego levantarlas y convertirlas en extremadamente rentables. Este ha sido el caso de Avianca. La empresa ha venido fortaleciéndose desde 2004, a tal punto que desde que la tomó Efromovich ha arrojado utilidades. Estas han sido tan jugosas que la empresa está adquiriendo nuevos equipos, 60 aviones en este momento, para ampliar y modernizar considerablemente su flota; mientras tanto los trabajadores tienen inestabilidad permanente y pasan penurias económicas. A Avianca le va bien. A los que no nos va bien es a los trabajadores. (Fuente: Sintrava).

Despidos en la OXY y crisis en Arauca
La multinacional estadounidense Occidental de Colombia, conocida como OXY, en 2009 eliminó aproximadamente 900 puestos de trabajo, afectando principalmente a contratistas y subcontratistas que laboran en los pozos petroleros de Caño Limón y Caricari. La empresa, amparándose en la crisis mundial y en los bajos precios del barril de crudo, suspendió las  labores de perforación, en consecuencia, las obras civiles y de partes eléctricas, suprimiendo los puestos de trabajo propios de esas actividades. Con ello ha contribuido a aumentar la crisis social que vive el departamento y la ciudad de Arauca, pues los salarios dejados de percibir por los trabajadores es dinero que deja de circular en el departamento. Ahora bien, en 2008 los precios del crudo estuvieron por encima de cien dólares el barril; la empresa triplicó las ganancias y ahora sus administradores dicen que no tienen dinero. Aunque los precios del barril se han mantenido por encima de los 50 dólares, continúa sin contratar trabajadores. Más bien lo que están haciendo es recortar puestos de trabajo y recargar las labores de los despidos en los obreros que quedan. En este momento una persona está haciendo dos trabajos por el mismo salario.
La persecución sindical es permanente. La administración de la empresa amenaza con cancelar el contrato de trabajo de los contratistas que apoyan  el sindicato en mítines y otras actividades. Utiliza abundantemente cooperativas de trabajo asociado donde se pagan salarios equivalentes al 20% de su valor convencional. Adicionalmente, violan permanentemente la convención  colectiva de trabajo. (Fuente: USO Arauca).

Despidos y parálisis de la producción en Goodyear
La administración de la multinacional Goodyear, una de las cuatro que monopoliza la producción de neumáticos en el mundo, tomó la decisión de cerrar las plantas ubicadas en México y Argentina, cada una de las cuales tienen más de 2.000 trabajadores. Además, amenazó con cerrar la planta situada en Colombia sino se renegociaba la Convención Colectiva de Trabajo. Ante semejante presión, el sindicato se vio en la obligación de negociar una convención con vigencia a 4 años, dentro de la cual se incluyeron por primera vez el ingreso de temporales a la producción, pactado en un 33% de la nomina total de trabajadores directos de la empresa. Durante la implementación de esta política, la empresa desmanteló una porción de la planta, llevándose gran parte de la maquinaria y equipos para otras fábricas, suspendiéndose así la fabricación de la llanta radial pequeña. Especializaron, entonces, la factoría de Cali en la fabricación de llantas para camión y tractor, produciéndole a  Goodyear ganancias adicionales, pues el flujo por tonelada subió, cumpliendo con las metas que trazaba la multinacional para mantener la fábrica abierta.
Aprovechando la crisis económica global, profundizó la arremetida contra los trabajadores. Entre noviembre de 2008 y mayo de 2009 la administración de la empresa en Colombia despidió 60 trabajadores, todos afiliados al Sindicato. En resumen, La transnacional ha incrementado sus utilidades, reducido costos laborales y avanzado en la aniquilación de la organización sindical. En este momento solamente quedan 110 trabajadores afiliados. (Fuente: Sintraincapla).

Parálisis de la producción y tercerización en Michelin
Alegando tener una disminución en sus ventas como fruto de la crisis económica, la multinacional francesa Michelin, en marzo del 2009, detuvo la producción de neumáticos por más o menos 15 días en sus plantas de Bogotá y Cali. Envió a sus trabajadores directos a sus casas y presionó para que el Sindicato le hiciera nuevas concesiones. La tercerización ya cobija a la mayoría de los trabajadores en las dos factorías. Alrededor de 600 trabajadores temporales laboran con la empresa, mientras que en Bogotá hay 220 directos y en Cali otros 200. El Sindicato es minoritario, pues de los 440 trabajadores directos sólo hay 142 afiliados. La política de la transnacional ha sido desconocer los derechos de los trabajadores y el contenido de la Convención Colectiva de Trabajo. En los últimos 4 años, el Ministerio de la Protección Social en Cali ha sancionado la empresa 8 veces por violar el 60% de la mencionada Convención. La administración de Michelin  paga las multas pero sigue aplicando la misma política, que incluye los despidos ilegales. Desde finales de la década del noventa ha despedido mas de mil trabajadores en Colombia Actualmente tiene 130 demandas demanda por desconocer 22 artículos de la CCT. El sindicato, además, el 9 de julio de 2007 le entabló una demanda ante la OIT. Actualmente ese organismo internacional investiga al gobierno Colombiano por permitir la violación del derecho de asociación, el despido ilegal de trabajadores, reemplazo de trabajadores directos por contratistas, perjuicios salariales, impedir la circulación del boletín del sindicato dentro de la empresa. (Fuente: Sintraicollantas)

Cierre de Sidelpa por el Grupo Gerdau
Luego de un largo proceso de persecución sindical, despidos masivos y arreglos obligatorios, el 23 de junio de 2009 Gerdau cerró las instalaciones de la Siderurgica del Pacífico (Sidelpa), ubicada en Yumbo, Valle del Cauca, y dejó en la calle a la totalidad de sus trabajadores, causando un grave problema social para la ciudad y el país.
La multinacional brasilera dio dos excusas para el cierre de la planta. Primero, la controversia con la autoridad ecológica Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) sobre si existía o no contaminación en la planta. Esta era una falsa controversia pues la CVC había ofrecido a la empresa realizar nuevamente los estudios ambientales, con participación de la patronal y el sindicato, y en caso de que resultasen negativos, permitir la reapertura de la planta. Sin embargo, los dueños y administradores no aceptaron tomar de nuevo las pruebas. Segundo, la crisis económica global. Empero, la misma Gerdau en un comunicado de prensa desmiente ella misma este argumento. El 7 de Mayo de 2009 un vocero del Grupo Gerdau escribió que: “A pesar de la significativa reducción de la demanda mundial de acero, Gerdau registra señales de mejora de los mercados en los que actúa, con ventas físicas en el mes de marzo del 20,7% superior a los volúmenes comercializados en diciembre de 2008…. en marzo la empresa verificó señales de mejora de los mercados, con una ampliación del 20,7% de sus ventas físicas en comparación con diciembre de 2008. Como resultado de dicho escenario, Gerdau cerró el trimestre con una facturación de R$ 7,7 mil millones y un beneficio neto de R$ 35 millones…. En Latinoamérica (excepto Brasil), la producción de acero de las unidades Gerdau alcanzó las 316 mil toneladas en los tres primeros meses del año, el 41,1% superior al cuarto trimestre de 2008. Las ventas físicas, de 487 mil toneladas, también mostraron una expansión de 9,7%.” Estos datos proporcionados por la empresa muestran la falacia de las excusas presentadas.
Las verdaderas razones por las cuales Gerdau cerró Sidelpa fue, por una parte, la consecución de una importante Convención Colectiva de Trabajo, conseguida en muchos años de lucha de los trabajadores, que los provee de un nivel de vida significativamente superior a los que tienen otros obreros de la misma rama en nuestro país. Por otra, tener un sindicato preocupado por las necesidades de los laboriosos y  combativo en la defensa de sus derechos. Los dueños de Gerdau no quieren que cunda el ejemplo, que trabajadores de otras plantas luchen por mejores condiciones de vida y de trabajo, con la única forma organizativa que tienen los trabajadores, que es el sindicato. Los propietarios y administradores de Gerdau no quieren sindicatos en Colombia. Quieren trabajadores sumisos y pagar salarios de hambre. Esa es la verdadera razón del cierre.
Por tanto, su verdadera intención es aprovechar la crisis para cerrar fuentes de trabajo, abaratar costos laborales y destruir organizaciones representativas de los trabajadores. Así, el representante legal del conglomerado, el brasilero Jorge Armando Gómez Galvao, manifestó, en reunión extraordinaria de accionistas, que se cerraba y liquidaba Sidelpa sin cumplir con los procedimientos legales preestablecidos, afectando a 280 trabajadores directos, 130 contratistas. Se afectó también a clientes y proveedores del sector mecánico, metalmecánico, industrial y comercial. Más de 2.000 familias hemos salido afectadas por el cierre de la única empresa productora de aceros especiales en Colombia.
Esta embestida ha sido resistida por dos trabajadores que buscan su reubicación dentro de otras factorías que tiene Gerdau en Colombia. Hasta ahora a Álvaro Vega Y Edward Portilla han resistido valientemente los intentos de los jefes en Colombia de Gerdau para quitarles su fuero sindical y expulsarlos de la compañía. Su dignidad es ejemplo para todos los trabajadores colombianos que enfrentan los ataques de las multinacionales. (Fuente: Sintrametal Seccional Yumbo).

Transnacionalización, tercerización y despidos masivos en la Banca
Denominador común en la transnacionalización de la banca ha sido la tercerización, los despidos masivos, la precarización de los trabajadores, la persecución sindical y la obtención de gigantescas utilidades de estos especuladores. Ejemplo de ello ha sido la política aplicada por el español Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), que después de su arribo a Colombia, con la compra del banco Ganadero, en vez de abrir más oficinas y contratar más empleados, despidió la mayor plante de su plantilla. Pasó de tener 13.400 trabajadores a 1.300.
El Banco Santander de España, hizo algo similar. Compró Bancoquia, que tenía alrededor de 8.500 trabajadores, para dejar únicamente 1.100.  Mientras tanto, el británico HSBC, tomó a  Banistmo, que a su vez había adquirido anteriormente al Banco Real de Colombia, que era una entidad nacional, disminuyó igualmente su planta de personal, desconoció las Convenciones Colectivas de Trabajo e implementó Pactos Colectivos. El Banco Sudameris, a su vez, fue adquirido por los Gilinski, que lo transformaron en GNB Sudameris después de fusionarlo con el Banco Tequendama. Allí destruyeron el 50% de los puestos de trabajo y cerraron  8 oficinas.
En Bancolombia, después de su obscura adquisición por el Grupo Empresarial Antioqueño, se han perdido 3.500 puesto de trabajo. Muchos de ellos han correspondido a despidos con indemnización. En este banco no se ha reconocido el derecho a la negociación por parte de los sindicatos minoritarios. Sintraemfi no ha podido hasta ahora negociar su Convención Colectiva de Trabajo, pues la administración de Bancolombia ha desconocido este derecho y en complicidad con el mal llamado Ministerio de la Protección Social, han impedido cualquier posibilidad de acuerdo entre esta organización y la patronal. Así mismo, la misma administración, junto al mencionado ministerio y dirigentes patronales de la CUT y Sintrabancol virtualmente impusieron una dirección ilegal, patronal y amañada en este sindicato a fin de derrocar a los dirigentes consecuentes e impedir que los trabajadores siguieran denunciando nacional e internacionalmente la política de Bancolombia. Trataron hacer de evitar la denuncia en la OIT a las violaciones permanentes a los derechos de los trabajadores, especialmente a la libertad de asociación, y la insistente persecución sindical por parte de los patronos.   
La aseguradora holandesa ING, que compró el Fondo de Pensiones y Cesantías al banco Santander, continuó con la política impuesta por su antiguo dueño. La reducción de la planta de personal allí fue de un 50%. Acumulación y exceso  trabajo de trabajo, con enfermedades mentales, depresión, paros cardiacos, problemas de circulación, estrés agudo y suicidios de trabajadores, desesperados por no cumplir las metas impuestas por el banco, lo que les acarrea el despido inmediato, son el pan de cada día en los bancos. A los empleados se les obliga a trabajar los fines de semana  sábados y festivos.   Tienen que vender los servicios que se prestan en el sector bancario -tarjetas debito, crédito, seguros, abrir cuentas, etc.-  (Fuente: Sintraemfi y Uneb).

Monopolio tabacalero y persecución sindical en Philip Morris
La Philip Morris es una multinacional de los Estados Unidos que desde 2005 ha venido ampliando su dominio sobre el mercado nacional del tabaco. Paralelamente a la monopolización ha utilizado una política laboral muy agresiva contra sus trabajadores y su organización sindical, Sintraintabaco. Mecanismo favoritos para eliminar puestos de trabajo han sido los llamados arreglos voluntarios, despidos, todos de trabajadores sindicalizados, y las jubilaciones. Desde 2005 hasta 2009, por esta vía se han eliminado alrededor de 350 puestos. El cierre de plantas también ha sido utilizado por la transnacional. Hace cuatro años cerró la planta de San Gil, donde se hacía la transformación de la hoja del tabaco para luego ser enviada al centro de producción en Medellín. Por otra parte, eliminó la distribución directa, entregándosela a terceros. Cerró la litografía y contrató la impresión de las marquillas y la elaboración de las etiquetas. Igualmente, tercerizó el aseo, el transporte, algunos montajes de proceso de fabricación, el mantenimiento de edificios, la alimentación e incluso el movimiento de maquinarias. Igualmente, estimula la división entre los trabajadores y amenaza con traer cigarrillos de otros países a fin de atemorizarnos para que cedamos a sus pretensiones.
Para la próxima negociación pretende quitarnos el punto de contratación. En Coltabaco, por Convención Colectiva de Trabajo, está prohibido contratar a término fijo o tercerizar la producción. Adicionalmente quiere arrebatarnos el punto del horario establecido para laborar las 48 horas de trabajo, que está estipulado cumplirlas de lunes a viernes. Quiere que las trabajemos de domingo a domingo. También quiere reducir la tabla de indemnización para que los despidos le salgan mucho más baratos.  
Profundizó la polivalencia de los trabajadores, agrupando los oficios para que se convirtieran en una sola labor. Hizo convocatorias para operarios que quisieran asumirlos con el compromiso de aumentar una insignificancia a los salarios vigentes, cosa que estimuló a los trabajadores nuevos, quienes los asumieron, corriendo un alto riesgo para su salud y entrando en el juego de la compañía de dar un poco más de dinero por tasas de explotación mucho más altas. Además, introdujeron las células, equipos y líderes de trabajo, y los objetivos y metas crecientes como parte de la teoría del mejoramiento continuo.
Esas modalidades les ha permitido abaratar costos de producción e incrementar la plusvalía generada en su fábrica. Con ello ha aumentado considerablemente sus utilidades y su acumulación de capital. El sindicato sabe que para pagar el salario de los trabajadores ellos necesitan laborar 2.5 horas diariamente, el resto de horas de la jornada de trabajo corresponde al excedente generado para los dueños del conglomerado. El tiempo necesario para reproducir el salario en estos últimos años se ha venido reduciendo significativamente con lo que el valor generado por los trabajadores para los accionistas ha venido subiendo sistemáticamente.
Su ataque, sin embargo, no es solo contra los trabajadores que laboramos en su centro de producción. También está dirigido hacia los cultivadores de tabaco. Cuando Philip Morris llegó, empezó a cambiar la tradición del cultivo en Colombia. Muchos de los cultivadores todavía creen en las estaciones, en la luna nueva, en la luna llena, etc. y eso les sirve para hacer las siembras. La multinacional les viene cambiando esa cultura. Adicionalmente les agrava su situación, pues los endeuda. Efectivamente, les hace prestamos, dinero que es procedente del corrupto Ministerio de Agricultura a través del programa Agro Ingreso Seguro, del cual la Philip Morris recibió casi 30 mil millones de pesos, a cultivadores que no tienen idea de leer y escribir, imponiéndoles una serie de cláusulas, que ellos no entienden, consignadas en un cerro de papeles. Luego, la misma transnacional les vende los insumos. Impulsan los cultivos limpios para lucrarse no porque tengan una vocación ecologista. Venden, así, con precio especulativo al campesino los insumos y lo atrapan en una maraña de préstamos, abastecimiento de materias primas, monopolio de comercio, no le pueden vender sino a Philip Morris, e imposición de precios. Es decir, montaron el negocio completo. Por ello, en Colombia para los cultivadores no es rentable sembrar tabaco, si lo es para los monopolistas comprarlo, procesarlo y venderlo al público.
Para consolidar su monopolio en el país compraron Protabaco. Con esta adquisición quieren consolidar su monopolio para América Latina, pues pueden montar aquí una megaplanta especializada que exporte cigarrillos para varios países. Compraron, pues, el mercado nacional y la geográfica de Colombia, que es privilegiada frente a los mercados de Sur, Centro y Norte América. Con ello podrían cerrar perfectamente sus factorías de Venezuela y Ecuador y deshacerse de los problemas que les están causando gobiernos como los de Hugo Chávez, quien ha obstaculizado la consolidación de su hegemonía en el vecino país. Protabaco tiene una fábrica más tecnificada, costos de producción más bajos, el 60% de sus trabajadores son temporales y los salarios están un 50% por debajo de los de Coltabaco. Al adquirir esta empresa, la trasnacional gringa aumentará mucho más sus utilidades.
Su política también ha estado orientada a apoyar el gobierno de ultra derecha de Álvaro Uribe Vélez. A éste le dio dos millones de dólares para el desarrollo de un programa con esos paramilitares reinsertados. No olvidemos que ellos han asesinado a infinidades de dirigentes sindicales, populares, campesinos, indígenas, estudiantiles en Colombia, entre ellos dos de los más importantes activistas de Sintraintabaco: Ciro Arias y Javier Cifuentes. Igualmente, ha entregado a los hijos del presidente el reciclaje de los deshechos de la empresa. Por ello es frecuente verlos en las instalaciones de la fábrica de Medellín. No puede ser peor la política de esta multinacional. Por ello el sindicato ha luchado denodadamente por denunciarla y defender los derechos de los trabajadores y de su organización sindical. (Fuente: Sintraintabaco).
Actualizado ( Viernes, 22 de Enero de 2010 14:23 )  

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